La cooperativa del Colegio Inmaculada Concepción confirmó que en 2026 no abrirá la primaria debido a la caída de alumnos y dificultades económicas.

Con más de un siglo de historia educativa en la ciudad de Salto, el Colegio Inmaculada Concepción atraviesa uno de los momentos más difíciles de su trayectoria. Tras años de lucha, esfuerzos colectivos y múltiples intentos por sostener su proyecto educativo integral, la cooperativa que gestiona la institución confirmó una noticia dolorosa para la comunidad: en el año 2026 la primaria no abrirá sus puertas. La decisión, lejos de ser repentina, es el resultado de un proceso prolongado marcado por cambios estructurales, dificultades económicas, el impacto de la pandemia y una notoria baja en la matrícula, especialmente en los últimos años.
La situación fue abordada con profunda honestidad y sensibilidad por Patricia, directora del liceo de la cooperativa, y Raúl Silgoria, presidente de la misma, quienes remarcaron en todo momento que se trata de una pausa obligada y no de un cierre definitivo. Ambos coincidieron en destacar el enorme compromiso de docentes, funcionarios, familias y estudiantes, que durante 2025 acompañaron con presencia activa, participación en beneficios y un fuerte sentido de pertenencia, intentando sostener una institución que históricamente se caracterizó por su identidad familiar y su cercanía humana.
El Colegio Inmaculada Concepción, la institución privada más antigua de Salto con 136 años de historia, no es ajeno a la coyuntura nacional: la disminución de la natalidad, el golpe económico que atravesó la clase media trabajadora y las consecuencias aún latentes del COVID-19 conformaron un escenario complejo que afectó directamente la viabilidad de la educación primaria. A pesar de contar con cuotas accesibles y del apoyo del nivel secundario, los números no cerraron y la cooperativa optó por priorizar la estabilidad laboral de sus trabajadores y la transparencia con las familias.
En este contexto, mientras la primaria entra en una pausa dolorosa pero necesaria, la secundaria continúa funcionando con fuerza, sosteniendo una comunidad educativa viva, comprometida y esperanzada. Con fe, autocrítica y la mirada puesta en el futuro, desde la cooperativa no descartan que, si las condiciones lo permiten, las puertas de la primaria puedan volver a abrirse en los próximos años. Hoy, el desafío es comunicar, acompañar y sostener, con la misma convicción de siempre, un proyecto educativo que forma parte de la historia viva de Salto.
“Con algunas noticias no muy lindas en estos momentos, es un cincuenta y cincuenta, podríamos decir. Estamos atravesando, ya desde un tiempito atrás, todo el año 2025; se luchó mucho y antes también por la permanencia de la parte de primaria de nuestra cooperativa y de nuestro colegio, pero lamentablemente este año la primaria en 2026 no va a abrir sus puertas del Colegio Inmaculada Concepción. Lamentablemente esa es una de las noticias que tenemos que dar a la comunidad salteña y estamos por eso recorriendo varios espacios para comunicar que la primaria de Inmaculada este año no sale, pero sí secundaria sigue muy viva, muy presente; esa comunidad de profesores y adolescentes sigue muy, pero muy presente”, expresaba Patricia.
Impacto en la comunidad educativa
“Por supuesto que, como dijo Patricia, es una noticia muy dolorosa. Estamos hablando de la institución privada más añeja de Salto, con 136 años, y lamentablemente nos toca a nosotros encarar esta situación; situación que no se da de un día para el otro, ya viene de un tiempo. Sentimos el impacto cuando nos cambiamos de lugar, de calle Artigas, a la altura del 800, al actual local; ese fue el primer cimbronazo. Inmediatamente vino la pandemia de COVID-19, que repercutió en lo económico, y nosotros no estamos ajenos a eso. Además, existen otros factores sociales, como la baja tasa de natalidad, notoria desde hace años en nuestro país y más acentuada después de 2020, especialmente en la clase media trabajadora, que era nuestro principal público. La mayoría de nuestros estudiantes son hijos de trabajadores y, cuando hay una dificultad económico-social, esto funciona como un efecto dominó.
Las principales razones de esta noticia son la falta de estudiantes. Hemos tenido un descenso muy notorio en primaria en los últimos cuatro o cinco años”.
Cantidad de alumnos en los últimos años
“En 2025 teníamos 58 alumnos. En 2024 eran aproximadamente 80 en primaria, y este año, según los datos que estábamos recabando, iba a ser un número inferior. Ya el año pasado habíamos tenido notorias dificultades que se enfrentaron con mucho sacrificio de todos los integrantes: maestras, dirección y funcionarios en general, quienes, aun sabiendo que la situación económica era desfavorable, participaron en eventos y beneficios para intentar paliar la situación y ayudar a la cooperativa a salir adelante.
Existió también la ayuda de secundaria, que tiene un panorama levemente mejor y permitió sostener al sector primario durante 2025. En este verano hicimos cuentas de todo tipo y los números no cerraban. Para no arriesgar el sueldo de los trabajadores, decidimos, con mucho dolor, después de 136 años, tomar una decisión difícil: poner un punto final que ojalá sea una pausa. Dios quiera que en 2027 o 2028 se puedan reabrir las puertas de primaria.
Por ahora es una pausa en 2026; secundaria continúa funcionando. Llegamos a esta decisión luego de múltiples intentos por salir adelante. Golpeamos varias puertas”.
Gestiones y apoyos buscados
“Entre ellas, la Fundación Sofía y la casa parroquial, pero no tuvimos una respuesta positiva. Hablamos con monseñor Arturo, quien nos dijo que en otros colegios privados pasaba lo mismo, tanto en Salto como en otros departamentos. En Montevideo, en los últimos meses, se han dado varios cierres. Hicimos beneficios de todo tipo: vinieron personas del sur del país para cocinar strogonoff y paella, con chef incluido. Intentamos todo durante el último año para sobrellevar la situación”.
Comunicación con las familias
“No, todavía no; hoy de noche vamos a hablar. Igualmente, las familias ya más o menos manejaban esta información. Fueron muy presentes durante 2025, apoyando las actividades y promoviendo acciones para sostener al colegio. Esta noche daremos el comunicado oficial”.
El colegio como comunidad familiar
“Exactamente, esa es una de las identidades del Colegio Inmaculada. Siempre se trabajó como familia, pero también como familia hay que reconocer que existe una crisis. Los padres estuvieron al pie del cañón para salvar el colegio y cumplir con docentes y obligaciones, pero con menos de 50 alumnos la situación se vuelve insostenible.
Ante la inestabilidad, muchas familias comenzaron a buscar seguridad para sus hijos y pidieron los pases anticipadamente. Con 30 estudiantes es imposible sostener el funcionamiento. Nuestras cuotas, además, son de las más bajas entre los colegios privados. Un sueldo docente de 20 horas ronda los veinte mil pesos, a lo que se suman aportes a BPS y otros costos. Se luchó mucho y las maestras estuvieron siempre muy presentes”.
Situación del cuerpo docente
“Al ser contratadas, se les avisó con anticipación para que puedan presentarse a la elección de horas en otras instituciones”.
El momento de comunicar la decisión
“Es una de las situaciones más difíciles de encarar. Aceptar la realidad no es fácil. Cuando en enero vimos que había deudas, uno, que es trabajador, sabe lo que cuesta cada peso. Pensábamos cómo íbamos a sostener 2026 y llegamos a la conclusión de que era insostenible. Hay que ser fríos para no complicar a nadie.
Tanto Patricia como yo tenemos hijos en el colegio. Es doloroso decirle a los padres que esto no sigue, después de todo lo que ayudaron y acompañaron. Pero hay que dar la cara”.
“El liceo continúa; tenemos una comunidad muy linda, tanto de docentes como de estudiantes, con las familias siempre muy presentes”.






