El CECOED comenzó la planificación de un operativo preventivo frente a la alta probabilidad de inundaciones durante la segunda mitad del año. Se definen centros de evacuación, recursos y coordinación institucional.

«Podríamos enfrentar una inundación histórica»: CECOED acelera el plan de respuesta ante el riesgo de crecidas
Las advertencias de los organismos especializados sobre la posible llegada del fenómeno de El Niño y el incremento de las precipitaciones durante la segunda mitad del año llevaron al Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (CECOED) a poner en marcha un amplio plan de preparación ante un eventual escenario de inundaciones de gran magnitud en Salto.
El coordinador del CECOED, Aquiles Mainardi, confirmó a EL PUEBLO que desde comienzos de mayo se viene realizando un seguimiento permanente de los informes técnicos elaborados por los organismos nacionales y regionales, y que el objetivo es llegar al período de mayor riesgo con una planificación previamente definida.
«Desde principios de mayo, cuando comenzó a hablarse de la posibilidad del ingreso del fenómeno de El Niño, hicimos las consultas correspondientes con los organismos en los que basamos nuestra información, tanto el INUMET, a través del SINAE, como Meteorología de Salto Grande», explicó.
Según indicó, los primeros informes ya advertían sobre una elevada probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal durante el período comprendido entre septiembre y marzo, situación que podría derivar en importantes crecidas del río Uruguay.
Crece la preocupación
Mainardi señaló que, con el paso de los meses, los pronósticos se han ido consolidando y hoy obligan a comenzar una preparación anticipada. «Las probabilidades van tomando cada vez más fuerza y hoy eso nos hace empezar a prepararnos como Comité Departamental de Emergencia y como Gobierno Departamental para dar una respuesta ante la eventualidad de que estas previsiones se concreten.»
Aunque aclaró que ningún organismo puede asegurar que las inundaciones ocurrirán, sostuvo que los anuncios son lo suficientemente consistentes como para planificar con tiempo.
Referencia en las grandes inundaciones
Una de las primeras medidas adoptadas consiste en revisar la experiencia acumulada durante las últimas grandes crecidas registradas en el departamento. «Estamos relevando las inundaciones anteriores de mayor importancia. Tomamos como referencia las de 2015 y 2017 para analizar la cantidad de personas evacuadas y autoevacuadas, porque eso nos permite proyectar los centros de evacuación que podríamos necesitar.»
Recordó además que la actual administración departamental asumió funciones en medio de una inundación, aunque aquella creciente tuvo una magnitud considerablemente menor. «Todos los anuncios indican que podríamos tener una creciente muy grande y algunos incluso hablan de una creciente histórica. Ojalá no ocurra, pero creemos que debemos prepararnos.»
Plan de acción antes de la emergencia
En paralelo al análisis estadístico, el CECOED comenzó una ronda de reuniones con las instituciones que integran el Comité Departamental de Emergencia, priorizando aquellas que cumplen funciones operativas durante una contingencia. En los últimos días se desarrolló un encuentro con el Batallón del Ejército y durante las próximas semanas continuarán las reuniones con los demás organismos involucrados. «La idea es definir un plan de acción que nos permita tener resueltas muchas cuestiones antes de que los hechos sucedan, especialmente todo lo relacionado con los centros de evacuación.»
Asimismo, se iniciaron conversaciones con el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE), teniendo en cuenta que varios departamentos del país podrían verse afectados simultáneamente. Mainardi explicó que uno de los objetivos es determinar con precisión qué recursos estarán disponibles en el ámbito local y cuáles podrán ser aportados por el Gobierno Nacional en caso de ser necesario.
Recursos esenciales
El coordinador detalló que ya se trabaja en la planificación de los insumos básicos que demanda una emergencia de estas características. «Hay cuestiones elementales que debemos tener previstas, colchones, ropa de cama, artículos de limpieza, alimentación para las personas evacuadas y muchos otros recursos que es necesario definir con anticipación.»
Agregó que la preparación previa permitirá responder con mayor eficiencia cuando llegue el momento. «Ojalá no pase, pero si ocurre queremos que nos encuentre lo más preparados posible. Siempre habrá situaciones imprevistas, pero cuanto más planificado esté todo, mejor será la respuesta.»
Capacitación y coordinación
Mainardi valoró además las iniciativas impulsadas por organizaciones sociales, como la reciente instancia de capacitación promovida por los Clubes de Leones, orientada a la preparación frente a emergencias. «Nos parece muy importante que otras instituciones también se preparen. Estamos trabajando para unificar criterios y definir claramente los roles que tendrá cada organismo cuando llegue el momento de actuar.»
En ese sentido, anunció que el CECOED impulsará nuevas jornadas de capacitación dirigidas a las instituciones que estarán en la primera línea de respuesta.
Finalmente, el coordinador remarcó que la planificación también involucra a las distintas direcciones de la Intendencia de Salto, que deberán adaptar parte de sus tareas habituales para atender una eventual emergencia. «Cada área tiene su planificación, pero también debe contemplar que, si ocurre una inundación de estas características, muchos de sus servicios tendrán que ponerse al servicio de la emergencia. Tenemos la experiencia de inundaciones anteriores, sabemos qué funcionó bien y qué debemos corregir.»
Mainardi concluyó reiterando que el objetivo es prepararse para un escenario que nadie desea. «Se habla de inundaciones históricas. Ojalá no sucedan, pero creemos que es nuestra responsabilidad anticiparnos y trabajar desde ahora para que, si llegan, Salto tenga la mejor respuesta posible.»






