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jueves, febrero 19, 2026

Carnaval en debate: entre la fiesta popular y la profesionalización

El Carnaval 2026 en Salto combina debate, crecimiento y tradición, con regreso de murgas, apuesta a la inclusión, profesionalización y fuerte participación popular.

El carnaval es una de las mayores expresiones populares: identidad, pertenencia y encuentro colectivo que reúne generaciones y distintas manifestaciones artísticas bajo un mismo espíritu festivo.

En Salto, el traslado del desfile de escuelas de samba a la Costanera Norte volvió a generar opiniones divididas. Algunos destacaron el escenario y la jerarquización del espectáculo; otros señalaron problemas de logística, accesos y organización. Como suele ocurrir, el balance quedó entre elogios y críticas.

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Uno de los aspectos más discutidos fue el vínculo con la prensa. Restricciones de acceso y limitaciones en el recinto de fallo generaron malestar y reavivaron el debate sobre transparencia e información pública en un evento sostenido por el acompañamiento ciudadano.

También hubo cuestionamientos por demoras en el inicio y por el costo de las entradas. Sin embargo, las localidades agotadas reflejan una realidad clara: el carnaval sigue convocando y mantiene su capacidad de atraer público pese a las polémicas.

Más allá de la samba, las murgas mantienen viva otra esencia carnavalera, ahora con protagonismo en el Parque Harriague, donde el humor, la crítica y el canto colectivo acercan nuevamente escenario y público.

La discusión de fondo persiste: ¿un carnaval más popular y accesible o uno más profesionalizado y estructurado? El desafío está en lograr equilibrio. Profesionalizar sin excluir, organizar sin restringir y mejorar el espectáculo sin perder el vínculo con la gente.

Porque el carnaval pertenece al pueblo, y su futuro depende de mantener ese espíritu: brillo y organización, sí, pero también apertura y corazón.


Para Ambrosoni, el costo del carnaval es razonable y el balance es positivo

Juan Carlos Ambrosoni, coordinador del Servicio de Comunicaciones y Relaciones Públicas de la Intendencia de Salto, realizó una evaluación favorable del carnaval 2026, el primero organizado por el actual gobierno departamental. Destacó el desafío de coordinar un evento de gran dimensión cultural y social, subrayando el nivel de las escuelas de samba y la amplia respuesta del público.

Señaló que los primeros desfiles dejaron un balance positivo, con buen acompañamiento de la gente y una puesta en escena que calificó como destacada, resultado del trabajo conjunto entre intendencia, empresas privadas y distintos sectores involucrados.

Sobre el regreso de la figura de la reina del carnaval, indicó que apuntó a recuperar tradiciones, resaltando el proceso de preparación de las participantes y la elección realizada en un evento gratuito y abierto al público.

En cuanto a las críticas por el precio de las entradas, afirmó que el costo es razonable y más bajo que asistir a un partido de fútbol, argumentando que el nivel del espectáculo y la organización implican gastos importantes. Además, recordó que las localidades se agotaron en varias jornadas, lo que demuestra el interés del público.

Respecto al debate sobre la relación entre comparsas y prensa, evitó profundizar y lo consideró un tema puntual que podría corregirse, señalando que finalmente los medios trabajaron con normalidad.

También expresó conformidad con el trabajo de la empresa encargada de la logística, aunque aclaró que el balance definitivo se realizará al cierre del calendario oficial del carnaval. Recordó que el gobierno asumió en un contexto complejo y que se optó por trabajar con empresas, una modalidad ya utilizada en ediciones anteriores.

Finalmente, Ambrosoni aseguró que el objetivo es seguir creciendo y profesionalizando el carnaval para atraer visitantes de otros lugares, buscando consolidarlo como un producto cultural y turístico, sin dejar de evaluar aciertos y aspectos a mejorar en futuras ediciones.


Richard Soto: “El samba se hace con la gente de barrio”

Richard Soto, referente del samba y trabajador social, compartió su visión sobre el rumbo del carnaval en Salto. Reconoce una evolución positiva y destaca el crecimiento de las escuelas de samba, señalando que sus comentarios buscan aportar y mejorar la fiesta.

Con experiencia en el carnaval de Río de Janeiro, plantea que el samba nace en los barrios populares y que en Salto ocurre algo similar, ya que la mayoría de los integrantes provienen de zonas periféricas y familias trabajadoras. Por eso propone generar espacios más accesibles para el público vulnerable, sin dejar de cobrar entrada, pero con opciones más económicas o sectores específicos.

También considera importante habilitar lugares para vendedores fuera del circuito principal, buscando una distribución más equitativa de oportunidades económicas durante el carnaval. Según afirma, muchas familias dependen de esos días de actividad para mejorar sus ingresos.

Desde su rol social, sostiene que su objetivo es defender a quienes menos tienen. Actualmente trabaja con más de 250 familias en contexto crítico, lo que —dice— le permite conocer de cerca las dificultades económicas y la necesidad de pensar en un carnaval inclusivo.

Valora el nivel mostrado por las escuelas y el crecimiento del espectáculo, aunque insiste en que aún hay aspectos a corregir, como el precio de entradas y consumos para familias numerosas. Para Soto, el desafío es profesionalizar la fiesta sin perder su raíz popular.

Finalmente, reafirma que sus planteos buscan sumar, construir y aportar ideas para que el carnaval siga creciendo como expresión cultural y también como motor turístico, pero siempre ligado a la gente de los barrios que le da origen.


“Sueño con un carnaval integrado, popular y para todos”

María Celia Da Rosa compartió su mirada sobre el Carnaval 2026, marcada por más de 40 años de participación y trabajo en distintas áreas de la fiesta. Para ella, el carnaval es pasión, identidad y una experiencia vivida desde la infancia, cuando participaba en desfiles, carrozas y certámenes.

Destacó el honor de haber integrado en varias ocasiones el jurado de la Reina del Carnaval, señalando que esta figura representa tradición y pertenencia cultural. Recuerda que antes las reinas surgían de barrios e interior del departamento, fortaleciendo el vínculo comunitario.

Da Rosa también puso en valor el esfuerzo invisible detrás del espectáculo: comparsas, murgas, diseñadores, músicos y técnicos que trabajan todo el año para hacer posible el carnaval. Entiende que el sistema actual ayuda a financiar y mejorar la calidad del evento, siempre que no se pierda la esencia popular.

Considera positivo el avance logrado con un espacio tipo sambódromo en la costa, destacando la organización y el acompañamiento del público. Sin embargo, insiste en que el crecimiento debe incluir propuestas accesibles para las familias y mantener al pueblo como protagonista.

Sueña con un carnaval integrado, donde convivan candombe, murgas y escuelas de samba, valorando la diversidad cultural y el resurgimiento murguero. También resalta el crecimiento artístico de las escuelas, con mejoras en baterías, coreografías y puesta en escena.

Entre sus deseos figura el regreso de desfiles a los barrios y al interior, como ocurría años atrás, para acercar la fiesta a todos. Propone además un espacio fijo y accesible para actividades culturales durante todo el año.

Otro punto central es la recuperación del carnaval infantil, convencida de que los niños representan el futuro de la tradición. Finalmente, subrayó la importancia de la libertad de prensa y expresó su anhelo de un carnaval inclusivo, integrado y fiel a la identidad popular salteña.


Darío Figueroa – Murguista

“Que no se apaguen nunca el eco de los bombos”. Darío Figueroa, con casi 40 años en los tablados salteños, defiende la tradición murguera y apuesta a que las nuevas generaciones mantengan viva la esencia del carnaval.

Recuerda que los inicios fueron en 1986, cuando junto a amigos vinculados al canto popular comenzó a gestar una murga tras participar en festivales y compartir largas charlas sobre música y carnaval. En ese contexto nacieron agrupaciones emblemáticas y surgió Falta la Papa, inspirada en el ambiente cultural de la época y en el impacto que generaban las murgas que innovaban en estilo y puesta en escena.

Para Figueroa, la murga fue una forma de expresión clave tras la dictadura. Considera que permitió cantar y decir lo que antes no se podía, convirtiéndose en un espacio militante y colectivo donde cada agrupación encontraba su propia voz.

También reflexiona sobre la pérdida de la magia del carnaval tradicional salteño, señalando que el número de murgas y la convocatoria en concursos disminuyó con los años. Sin embargo, destaca que actualmente existe un resurgir, impulsado por jóvenes y por el regreso de agrupaciones históricas, lo que genera entusiasmo en tablados y presentaciones.

Evoca con nostalgia los desfiles por calle Uruguay y los concursos multitudinarios del Parque Harriague, cuando la ciudad se llenaba de gente y tablados en los barrios. Cree que el camino actual apunta a recuperar ese espíritu.

Este año, además, tiene un significado especial: comparte escenario con sus dos hijos, algo que vive como una emoción profunda y un símbolo de continuidad. Desde ese lugar, reafirma su deseo de que la murga siga siendo un espacio de encuentro, memoria y expresión popular.


ASAC apuesta al desarrollo de las murgas en Salto

El género murga atravesó años difíciles en Salto, llegando en 2025 a tener solo una agrupación y una noche de concurso. Para 2026, la situación cambia con el regreso de Punto y Coma y Falta la Papa, junto a La Retobada, La Grandulona y La Miguelona, además de murgas invitadas en una noche regional.

Marcelo Suárez, presidente de la Asociación Salteña de Actores Carnavalescos (ASAC), señaló que el proceso fue complejo y que el género estuvo en riesgo, pero que mediante autocrítica y trabajo conjunto lograron revertir la situación. Destacó la coordinación con la Intendencia y el diálogo con los actores del carnaval como claves para recuperar al público.

Desde ASAC se apuesta a fortalecer el movimiento mediante talleres, murga joven y tablados barriales en conjunto con instituciones locales, buscando ampliar la participación y consolidar el crecimiento. El objetivo es sostener el número de conjuntos y proyectar el género hacia el futuro.

A largo plazo, la asociación trabaja en una profesionalización gradual del espectáculo, procurando que los artistas reciban una remuneración justa por ensayos y actuaciones. Sin embargo, reconocen dificultades económicas y la necesidad de que el público valore y acompañe los espectáculos.

El concurso tendrá varias noches en el Parque Harriague, incluyendo participación regional. Las entradas serán accesibles, con promociones, distribución gratuita en barrios y beneficios para incentivar la asistencia.

Desde ASAC destacan que la meta es consolidar a Salto como referencia regional del carnaval murguero, fortaleciendo el concurso local y devolviendo protagonismo al género en el departamento.


No te lo pierdas: leé el informe íntegro en la edición papel del domingo 15 de febrero 2026.

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