La madrugada de este jueves 14 de mayo se vio sacudida por un rápido despliegue policial en pleno centro de la ciudad. Próximo a la hora 2:10, los vecinos de la calle Artigas al 600 notaron movimientos sumamente extraños y ruidos provenientes de las alturas, lo que los llevó a comunicarse de inmediato con el servicio de emergencias 911. Dos delincuentes se venían desplazando con total impunidad por los techos de las viviendas linderas con el claro objetivo de ingresar a un escritorio profesional de la zona. Gracias a la velocidad de la alerta ciudadana, los efectivos policiales llegaron al lugar en cuestión de minutos y lograron capturar a los involucrados «con las manos en la masa», frustrando por completo el robo.
Por otra parte, la delincuencia volvió a golpear la tranquilidad local durante la tarde del mismo jueves. Alrededor de las 18:40, el personal policial debió acudir a una vivienda ubicada en la calle Yacuy al 300 debido a una denuncia por hurto. Al arribar al lugar, los uniformados se entrevistaron con la víctima, una joven de 22 años de edad, quien relató el amargo momento en que constató los severos daños sufridos en la instalación eléctrica y el gran desorden que reinaba en el interior de su finca. Tras revisar sus pertenencias, la damnificada notó el faltante de una cama de dos plazas con su respectivo colchón, una cama de una plaza también con colchón, una garrafa de 3 kilos, diversos utensilios de cocina y varios artículos del hogar. Actualmente, las autoridades correspondientes trabajan intensamente en la zona para lograr el total esclarecimiento del hecho.





