Susana Finozzi describió la crítica situación que atraviesan las familias de Campo de Todos tras el violento temporal. Cinco viviendas fueron destruidas por completo y continúa la campaña solidaria para asistir a los damnificados.

“Hay cinco casas que ya no existen”: el devastador panorama que dejó el temporal en Campo de Todos
El violento temporal que afectó a la zona de Campo de Todos dejó un escenario de devastación que conmueve incluso a quienes han vivido otras catástrofes naturales.
Así lo describió Susana Finozzi, vecina de Cerros de Vera e integrante del grupo de voluntarios que desde las primeras horas trabaja para asistir a las familias afectadas con agua, colchones, ropa y otros elementos de primera necesidad.
El fenómeno golpeó con especial intensidad una franja de la localidad, arrasando viviendas y dejando a decenas de personas sin un lugar donde vivir. La ayuda solidaria comenzó de inmediato, mientras continúan las gestiones para reconstruir las casas más afectadas.
«Hay casas que ya no existen»
Finozzi quien esta trabajando junto a Liliana Filonenko y el apoyo del Director de Descentralización Daniel Galliazzi , relató que el panorama encontrado al llegar al lugar fue impactante.
«La realidad es que son 23 casas que tienen daños. Hay casas que ya no existen más que el espacio donde estuvieron. Hay casas que están sin una chapa de techo, hay casas que perdieron la mitad del techo. Es desastroso. Vas llegando y ves chapas y cosas que volaron a un kilómetro. Es impresionante.»
Explicó que las familias permanecen en estado de shock. «Te acercás a la gente y te están hablando con los ojos totalmente llenos de lágrimas y desorientados con la situación, porque fue algo súper breve y en pocos minutos se quedaron sin nada.»
En la localidad viven alrededor de 90 familias, aunque el temporal afectó con mayor violencia una línea específica del poblado. «Pasó por una línea del pueblo y esa línea donde la tormenta tocó arrasó todo. Incluso una de las estructuras mejor construidas, que es la capilla, quedó sin techo.»
Una comunidad que respondió de inmediato
Frente a la emergencia, la propia comunidad comenzó a organizarse para alojar a quienes perdieron sus viviendas. «Muchos vecinos están recibiendo a otras familias en sus casas. Nosotros estamos llevando colchones para que puedan quedarse donde haya espacio, además de agua, ropa y frazadas.»
La situación también se agravó porque el temporal dejó sin funcionamiento el sistema de abastecimiento de agua potable. Finozzi explicó que ya se realizaron gestiones para restablecer el servicio mediante un camión cisterna y un generador especial que permita poner nuevamente en funcionamiento la bomba trifásica que abastece a la localidad.
«El agua que llevamos hoy alcanza para un par de días, pero la idea es que, una vez que vuelva a funcionar la bomba, los propios vecinos puedan generar reservas y compartir el agua.»
Cinco viviendas destruidas por completo
La magnitud de los daños supera ampliamente las primeras estimaciones.
«Hay cinco casas que ya no existen. Existe solamente el espacio donde estuvieron. Contártelo no refleja realmente lo que está viviendo la gente.»
Mientras continúa la asistencia inmediata, ya se desarrollan gestiones para iniciar la reconstrucción de las viviendas dañadas. Según explicó, se trabaja de manera coordinada con el Director de Descentralización Daniel Galliazzi para conseguir chapas, tirantes y otros materiales indispensables para que las familias puedan comenzar a recuperar sus hogares.
Las dificultades de acceso complicaron incluso la llegada de la ayuda.
«Nosotros tuvimos que hacer cerca de 300 kilómetros porque algunos pasos estaban crecidos. Hubo lugares donde no se podía pasar y tuvimos que buscar otro camino para llegar con el agua y los colchones.»
Varias familias permanecen alojadas en viviendas de vecinos, mientras que otras fueron recibidas en una iglesia acondicionada como refugio transitorio.
Continúa la campaña solidaria
Las donaciones siguen siendo fundamentales para atender la emergencia.
Finozzi explicó que junto a otros voluntarios se encuentran coordinando la recepción y traslado de los aportes, mientras que quienes no puedan coordinar la entrega directamente pueden acercarlos al Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (CECOED), indicando que están destinados a Campo de Todos.
Camionetas particulares, un camión ofrecido por un empresario local y vehículos oficiales permiten trasladar colchones, camas, chapas, tirantes, agua y otros elementos esenciales.
Sin víctimas, pero con historias estremecedoras
Pese a la violencia del fenómeno, no se registraron personas heridas, una noticia que Finozzi considera casi milagrosa. Sin embargo, las historias vividas durante el temporal reflejan el dramatismo de la situación.
«Un padre tuvo que meter a su hija dentro de un ropero y abrazarse al mueble porque se les volaba toda la casa. Después, cuando pudo, la sacó y la llevó a otro lugar un poco más seguro.»
Para quienes recorrieron la zona, la imagen de viviendas desaparecidas, techos arrancados de raíz y familias intentando rescatar lo poco que quedó resume la dimensión de una tragedia que recién comienza a enfrentar el desafío de la reconstrucción.


















