Y un día llegó el Covid 19, fue el 13 de marzo de 2020 y no era un cuento chino
La noticia venía de meses atrás, y se la tomaba más en broma que en serio. Todos hablaban del Mercado chino, de la sopa de murciélago. Un humor negro decía que si era algo chino iba a durar poco. Todos señalaban que esa epidemia no iba a salir de las fronteras de China, que el denominado Covid 19 jamás llegaría por estas tierras, estábamos muy lejos del gigante asiático….
PERO UN DÍA LLEGÓ…


Así es, el 13 de marzo de 2020 marcó un momento clave en la historia reciente en nuestro país. En ese día, los uruguayos nos enteramos que el Covid 19 estaba entre nosotros, que había cuatro casos y dos de ellos…!aquí en Salto!.
Cómo olvidar el día en que Uruguay confirmó sus primeros casos de COVID-19, lo que llevó al gobierno a declarar la Emergencia Sanitaria ese mismo momento.
Los primeros casos fueron importados, provenientes de Europa, y se implementaron medidas como el aislamiento de los casos confirmados y el rastreo de contactos.
Se habló que el contagio fue en una fiesta, donde alguien que vino de Europa participó de la misma, que estaba un tanto resfriada, y toda la historia que le adjudicaron después…
En esos momentos, muchos países comenzaron a tomar medidas drásticas para enfrentar la pandemia de COVID-19, que ya había sido declarada como pandemia global por la Organización Mundial de la Salud el 11 de marzo de ese 2020. Fue un período de incertidumbre, cambios y desafíos para todos.
Fue un día y otro también que el Presidente (Lacalle Pou), el Secretario de Presidencia, Ministro de Salud Pública aparecían ante cámara para informarnos..
Uruguay adoptó una estrategia basada en la «libertad responsable», promoviendo el distanciamiento social y el uso de mascarillas sin imponer cuarentenas estrictas. Además, se fortaleció el sistema de salud, aumentando la capacidad de camas de cuidados intensivos y realizando pruebas PCR desde el inicio.
FUE UNA ESTRATEGIA DISTINTA A LA DE LOS OTROS PAISES
La estrategia de Uruguay destacó por ser diferente a la de muchos países. En lugar de implementar cuarentenas estrictas y prolongadas, se apostó por una política de «libertad responsable», confiando en que la población adoptara medidas de cuidado personal, como el uso de mascarillas, el distanciamiento social y la higiene adecuada, sin la necesidad de restricciones obligatorias en la mayoría de los casos.
A diferencia de otros países que sufrieron colapsos en sus sistemas de salud, Uruguay implementó un enfoque preventivo, con un rastreo rápido de casos y sus contactos, junto con un uso eficiente de recursos sanitarios. Esto permitió mantener el control en gran parte de la pandemia durante los primeros meses, logrando tasas relativamente bajas de contagios y fallecimientos en comparación con muchas otras naciones.
Cuando pase un poco más el tiempo, y las pasiones se aplaquen y quede el razonamiento estricto, se podrá afirmar si la estrategia fue la mejor, si tuvo fallas, si se pudo hacer otras cosas, si es cierto que los uruguayos nos sentimos protegidos, más protegidos que ciudadanos de otros países, aún así, hubo muchas muertes.
También es bueno decirlo que la población uruguaya tuvo un rol fundamental en el éxito inicial de la estrategia de «libertad responsable». Algunas de las formas clave en que contribuyó incluyen:
– Las personas respetaron rápidamente las recomendaciones de usar mascarillas, mantener el distanciamiento social y practicar una buena higiene, incluso sin imposiciones estrictas.
– Los uruguayos mostraron una notable confianza en las autoridades sanitarias, respaldando las decisiones basadas en evidencia científica. Esto incluyó la disposición a realizarse pruebas y el cumplimiento del rastreo de contactos.
– Las comunidades se unieron para cuidar de los más vulnerables. Surgieron iniciativas solidarias, como la entrega de alimentos y apoyo a personas mayores o en situación de riesgo.
– La noción de que cada persona podía contribuir al bienestar colectivo impulsó una actitud consciente hacia el cuidado propio y el de los demás.
Estos factores, combinados con una comunicación efectiva por parte de las autoridades, crearon una colaboración entre el gobierno y la sociedad que permitió afrontar los desafíos iniciales de la pandemia con relativa estabilidad.
LAS VACUNAS FUERON LA SALIDA, PERO DESPUÉS VINIERON LAS CRITICAS SOBRE LAS MISMAS…
El año 2021 fue muy duro para el mundo, y para Uruguay no fue la excepción, crecieron las muertes, y lo mas duro para nuestro pequeño país, que los muertos eran conocidos, familiares, amigos, vecinos, el dolor nos rompía el alma, pero el espíritu colectivo mantení firmeza ante la adversidad.
Por mucho tiempo se habló que los científicos estaban elaborando vacunas para contrarrestar el mal, la pandemia, el dolor…
Es cierto, las vacunas contra el COVID-19 fueron un pilar fundamental para controlar la pandemia y salvar millones de vidas, pero también estuvieron en el centro de debates y críticas a nivel mundial. Algunas de las principales críticas incluyeron:
– Circularon versiones como que las vacunas podían modificar el ADN, causar infertilidad o incluso contener microchips. Estas afirmaciones fueron desmentidas por la comunidad científica, pero la duda quedó…
Desde luego que crecieron las preocupaciones por posibles efectos secundarios: Aunque los efectos adversos graves fueron extremadamente raros, algunos casos aislados generaron temor y desconfianza en ciertos sectores de la población.
Hubo debates sobre la distribución desigual de las vacunas, especialmente en países en desarrollo, y sobre la rapidez con la que se aprobaron en comparación con los procesos tradicionales.
Ante la incertidumbre, ante las poca información y ante los rumores crecientes, con fundamento o no, aparecieron en escena los denominados “Movimientos antivacunas” Estos grupos amplificaron sus mensajes, la gente empezó a dudar, lo que complicó las campañas de vacunación en algunos lugares, no en Uruguay, que tuvo un alto nivel de vacunación.
A pesar de estas críticas, se puede decir que las vacunas fueron efectivas para reducir la mortalidad y la gravedad de la enfermedad. Pero…
EL TEMOR DE MUCHO ES QUE DEJEN SECUELAS A FUTURO
Con el paso del tiempo, y ya superada la pandemia, comenzo hacer carne en mucha gente, en nuestro país también, que las vacunas dejaran algunas secuelas a futuro. Es más, hay un informe de Pfizer que detalla sobre las posibles consecuencias a futuro.
También están los que afirmaron que. “Es comprensible que muchas personas expresaran preocupación por las posibles secuelas a largo plazo de las vacunas, dado que se desarrollaron y aprobaron en un tiempo récord. Sin embargo, los ensayos clínicos y el monitoreo continuo de las vacunas han proporcionado datos sólidos que respaldan su seguridad y eficacia”.
En el momento de aplicarlas, la mayoría de los efectos secundarios observados han sido leves y temporales, como dolor en el lugar de la inyección o fiebre leve. Los efectos graves son extremadamente raros, y la comunidad científica sigue vigilando cualquier señal a largo plazo. Cabe destacar que, históricamente, la mayoría de los efectos secundarios de las vacunas suelen presentarse en los primeros meses tras su administración, y no años después.
Por otro lado, los riesgos de secuelas graves son significativamente más altos con la enfermedad misma que con la vacunación. El COVID-19 ha demostrado tener complicaciones a largo plazo, como el llamado «COVID prolongado», que afecta la calidad de vida de millones de personas.
LA PREOCUPACIÓN GENERALIZADA DE LA SOCIEDAD
Quedó una duda generalizada en la sociedad uruguaya, y desde luego, de otras partes del mundo, pero aquí, entre nos, la gente habla, escucha, pregunta, tiene sus dudas, hay una preocupación general, que no alcanza a temor, pero no está lejos tampoco, que, puedan aparecer algunos daños colaterales…
Es completamente válido buscar respuestas en un tema tan importante y lleno de incertidumbres como este. Es natural que la sociedad se cuestione, especialmente cuando la información está en constante evolución y hay una sobrecarga de datos, opiniones y rumores.
Afortunadamente, la ciencia sigue trabajando incansablemente para entender tanto las vacunas como el virus a largo plazo. Aunque las respuestas definitivas a todas las inquietudes pueden no estar disponibles ahora, se están realizando estudios y un monitoreo constante para brindar más claridad con el tiempo.
Siempre es positivo mantener un espíritu crítico, pero también confiar en las fuentes fiables y basarse en la evidencia disponible.
Hay una verdad en todo esto, que una vez superada la pandemia, que tanto dolor trajo, que tantas muertes produjo en el mundo, que nos condicionó, que nos limitó, y nos angustió, marcándonos para siempre, todos, en definitiva, deseamos que hay sido un mal sueño nada más, una pesadilla, que ojala nunca se vuelva a producir.
Esta visión que damos, está de acuerdo con lo que vivimos, con lo que sentimos en su momento, creemos que les pasó a la mayoría, pero que quede claro que es una visión de gente común, la comunidad científica podrá tener otra visión de acuerdo a su leal saber y entender, a sus investigaciones, mucho aprendimos del GACH, pero su ciclo terminó y ya nadie nos informa como lo hacían ellos, simplemente, para saber como seguimos. Finalmente un saludo homenaje a doctores, enfermeros, científicos, auxiliares, instituciones, voluntarios, a todos los héroes de la salud que plantaron bandera hasta vencer…
