A las 23:20 horas, una mujer de 49 años se presentó en la seccional policial para denunciar que, sobre las 18:00 horas, había dejado estacionada su motocicleta Vital VX en la calle Cervantes, entre Juan Carlos Gómez y Florencio Sánchez, protegida con una cadena de seguridad y junto a su casco. Al regresar, constató que el vehículo había sido robado.
Poco después, a las 00:10 horas, personal del P.A.D.O. (Programa de Alta Dedicación Operativa) avistó al conductor de una moto en actitud sospechosa. Al notar la presencia policial, el individuo intentó darse a la fuga, pero fue interceptado en la intersección de las calles Orestes Lanza y Rincón. Tras registrar el vehículo y verificar sus datos en el Sistema de Gestión y Seguridad Pública, se confirmó que poseía una requisitoria vigente por hurto. El conductor resultó ser un menor de 13 años. Enterada la Fiscalía de turno, se dispuso el traslado del adolescente a dependencias de INAU con custodia policial.
En forma simultánea, efectivos policiales apostados en la esquina de Misiones y Juan H. Paiva identificaron a otro menor, de 12 años, quien circulaba en una moto carente de luces y sin llave de contacto. El joven no logró justificar la procedencia del rodado y llevaba consigo un casco de idénticas características al denunciado previamente.
Los actuantes se comunicaron con el propietario del vehículo, un hombre de 41 años, quien manifestó que se encontraba trabajando y que había dejado su moto estacionada con traba de fábrica en la calle Misiones al 300. Al verificar el lugar tras el llamado policial, constató el hurto. La Fiscalía de turno ordenó el traslado del menor a la dependencia policial para ser entregado a sus representantes legales. El caso quedó en manos de la Dirección de Investigaciones.
Finalmente, tras las actuaciones en el Juzgado Letrado de Octavo Turno de Salto, se dispuso una medida cautelar de 90 días (con vencimiento el 15/10/2026) para el implicado E.S.M.A., consistente en fijar domicilio y no modificarlo sin previo aviso al tribunal, decretándose el cese de su detención.
En la mañana de hoy, pasadas las 07:30 horas, personal policial que realizaba recorridas preventivas en el Barrio Dickinson informó por vía radial la interceptación de un ciclista en actitud sospechosa. Se trataba de un hombre de 32 años que, si bien no registraba requisitoria, llevaba entre sus pertenencias una pinza y varios metros de cable cuya procedencia no pudo justificar.
Tras averiguaciones con los vecinos de la zona, uno de ellos —también de 32 años— revisó los archivos fílmicos de sus cámaras de videovigilancia y logró divisar al sospechoso hurtando cables de una institución religiosa del lugar. Posteriormente, una mujer de 76 años radicó la denuncia formal por el robo de los cables.
Puesta en conocimiento la Fiscalía de turno, se procedió a la detención formal del implicado. Una vez culminadas las instancias en el Juzgado Letrado de Octavo Turno de Salto, se libró el oficio correspondiente dictaminando:
»Admítase la acusación, condenándose a C.O.L.M. como autor penalmente responsable de un delito de hurto especialmente agravado en grado de tentativa, a la pena de seis (6) meses de prisión de cumplimiento efectivo, con descuento del tiempo de privación de libertad que hubiere sufrido y de su cargo las accesorias legales de rigor previstas en el artículo 105, literal E del Código Penal».






