A seis meses de gestión, oficialismo y oposición evalúan avances, críticas y expectativas sobre la administración departamental, con foco en obras, inversión y empleo.
Primeras señales y evaluación inicial de la gestión departamental en Salto

A seis meses de haber asumido la conducción de la Intendencia de Salto, el intendente Dr. Carlos Albisu y la Coalición Republicana atraviesan una etapa clave: el balance inicial y la evaluación ciudadana de las primeras decisiones. Este período suele estar marcado por la organización de equipos, la revisión de la situación heredada, la definición de prioridades y el inicio de acciones visibles para la población.
La administración departamental debió enfrentar desafíos estructurales de larga data, como el fortalecimiento del empleo, la dinamización del turismo, la mejora de los servicios urbanos, la atención de los barrios y la proyección de obras de infraestructura. Estas demandas se combinan con requerimientos sociales cotidianos que, en ciudades del interior, mantienen un contacto directo con el gobierno departamental.
En este contexto, las expectativas juegan un papel central: quienes respaldaron el cambio aguardan transformaciones concretas, mientras otros observan con atención los resultados de las primeras medidas. El contexto económico desafiante y la importancia del turismo, el comercio, los servicios y el sector público como motores del empleo local vuelven especialmente relevantes las decisiones de promoción, inversión y gasto.
Paralelamente, el gobierno departamental ha trabajado en el ordenamiento interno, la definición de su estructura administrativa y la puesta en marcha de líneas de acción en áreas clave como obras, desarrollo social, turismo, cultura, tránsito y servicios públicos, decisiones que condicionarán los resultados de los próximos años.
Las opiniones ciudadanas presentan matices: algunos destacan señales de ordenamiento y mayor presencia institucional, mientras otros reclaman resultados más rápidos y políticas más visibles. En este escenario, los próximos meses serán determinantes para consolidar las primeras señales de gestión y transformar las expectativas en resultados concretos para el departamento.
Seis voces de Salto opinan sobre la gestión del intendente Carlos Albisu
A medio año del inicio de la actual administración departamental, la gestión del intendente Carlos Albisu comienza a ser evaluada con mayor atención por la ciudadanía. Tras los primeros meses de organización interna y definición de prioridades, distintos sectores sociales expresan balances diversos: algunos con optimismo, otros con cautela y también con críticas puntuales.
En comercios, barrios y ámbitos laborales se repiten temas como turismo, limpieza urbana, empleo, obras y atención social. Los testimonios recogidos reflejan ese mosaico de opiniones.
María Rodríguez, comerciante del centro, considera que hubo señales de ordenamiento, mayor presencia de cuadrillas y algo más de limpieza, aunque sostiene que el comercio aún necesita incentivos concretos. José Pereira, trabajador del sector turístico en Termas del Daymán, señala que el verano tuvo buen movimiento y mayor promoción, aunque espera que el impulso continúe durante el invierno con mejoras de infraestructura.
Lucía Fernández, docente, destaca la apertura al diálogo institucional, pero entiende que todavía faltan políticas sociales y culturales de mayor impacto, especialmente dirigidas a jóvenes. Carlos Tejeira, taxista, percibe expectativas en la población y algunos cambios menores, aunque afirma que la gente espera obras visibles y soluciones en calles e iluminación.
Ana Gómez, jubilada del barrio Artigas, indica que no ha observado mejoras significativas en su zona y reclama mayor atención a los barrios. En contraste, el emprendedor tecnológico Martín Suárez observa señales positivas de apertura al diálogo con sectores productivos y plantea la necesidad de programas de apoyo al emprendimiento y a la economía digital.
En conjunto, las opiniones muestran un clima de expectativa moderada: algunos destacan avances iniciales y otros reclaman resultados más concretos. Para muchos salteños, el segundo semestre será determinante para evaluar si las primeras señales de gestión se transforman en cambios visibles en la vida cotidiana del departamento.
Blardoni: “El balance es positivo, pero debemos acelerar la ejecución”
A seis meses del inicio del actual gobierno departamental, el intendente interino Francisco Blardoni señaló que la evaluación general de la gestión es positiva, destacando avances en organización interna, recursos humanos y planificación, aunque admitió que persisten dificultades importantes, especialmente en infraestructura vial.

Entre los primeros desafíos, mencionó la situación del personal municipal, donde se adoptaron medidas de control que permitieron mejorar el cumplimiento de horarios y ordenar el funcionamiento interno. También señaló que la administración encontró un escenario complejo en materia de maquinaria, con equipos en mal estado y limitaciones presupuestales para su reparación.
Respecto al estado de las calles, reconoció que no se han registrado cambios sustanciales y que las reparaciones realizadas son aún insuficientes frente a las necesidades existentes. En ese sentido, consideró clave la aprobación del presupuesto y la instrumentación del fideicomiso, herramientas que permitirían acelerar las obras de infraestructura.
Blardoni también destacó la recomposición de la cadena de mando dentro de la Intendencia, lo que permitió mejorar la planificación de cuadrillas y trabajos en distintos puntos del departamento, así como avances en el mantenimiento de espacios públicos.
Entre las fortalezas del gobierno, subrayó la cercanía con la ciudadanía, la búsqueda de inversiones y la implementación de la ventanilla única para agilizar trámites. Como principal debilidad, reconoció la falta de mayor avance en infraestructura debido a limitaciones de equipos y recursos.
Finalmente, informó que, a través del Congreso de Intendentes, se avanza en un proceso de compra conjunta de maquinaria vial mediante acuerdos internacionales, iniciativa que, según indicó, podría marcar un cambio significativo en la capacidad operativa de los gobiernos departamentales.
Facundo Esteche: “Hubo un cambio de ritmo, pero la gente espera resultados concretos”
A seis meses del inicio del actual gobierno departamental en Salto, el edil de la Coalición Republicana Facundo Esteche evaluó el arranque de gestión destacando avances en el ordenamiento financiero, un cambio en la dinámica política y la necesidad de consolidar una gestión diferente a la anterior, aunque también señaló debilidades y desafíos pendientes.

Según indicó, los primeros meses mostraron “un cambio de cara y de ritmo”, con decisiones orientadas a ordenar las finanzas y generar herramientas de inversión, como el fideicomiso recientemente aprobado. Entre los logros mencionó la regularización de obligaciones, el avance en acuerdos financieros y la proyección de inversiones, aunque remarcó que la credibilidad política depende de que los anuncios se transformen en obras concretas.
Esteche sostuvo que el principal desafío ahora es convertir el orden financiero en mejoras visibles, especialmente en infraestructura y servicios. También planteó la necesidad de una mayor integración de la coalición dentro del Ejecutivo departamental, señalando que una representación más equilibrada fortalecería la coordinación política.
Como fortaleza, destacó la relación entre el Ejecutivo y la Junta Departamental, señalando que actualmente existe diálogo y respeto institucional, permitiendo un mayor intercambio de ideas y discusión de proyectos. Entre las debilidades, advirtió sobre el riesgo de repetir prácticas del pasado y la importancia de mejorar la comunicación con la ciudadanía para evitar el crecimiento del descreimiento político.
Finalmente, afirmó que el balance inicial es favorable, aunque insistió en que la ciudadanía espera resultados tangibles, obras visibles y una gestión que confirme el cambio prometido durante la campaña.
Mijail Pastorino – Frente Amplio
“Se observan prácticas similares a las que antes se criticaban”

El vicepresidente de la Mesa Política del Frente Amplio, Mijail Pastorino, sostiene que los primeros seis meses del gobierno de la Coalición Republicana marcan una orientación clara de gestión, que, a su juicio, implica retrocesos en derechos de funcionarios municipales, endeudamiento a largo plazo y falta de propuestas sólidas en infraestructura e inversión.
Entre los hechos que considera más significativos, mencionó el despido de 290 trabajadores, que el Frente Amplio entiende como un desconocimiento del convenio colectivo, y la solicitud de un endeudamiento de 60 millones de dólares a 20 años, herramienta que —según afirmó— comprometería a futuras administraciones. También cuestionó el presupuesto en discusión, señalando que, pese a ser elevado en términos globales, resultaría restrictivo en derechos laborales y aumentaría la cantidad y remuneración de cargos de confianza política.
Pastorino sostuvo que el gobierno ha manejado adecuadamente la comunicación, aunque entiende que los resultados son insuficientes y que se perciben prácticas similares a gestiones anteriores que en su momento fueron criticadas. Asimismo, expresó preocupación por posibles procesos de tercerización de servicios municipales y por ingresos de personal vinculados a cargos de confianza.
Finalmente, indicó que, si bien seis meses es un período breve y aún no se cuenta con un presupuesto propio plenamente ejecutado, las señales observadas permiten anticipar la orientación política que, según su visión, marcará el rumbo del gobierno departamental.
Jonnathan Aramburo – Vicepresidente de la Junta Departamental de Salto
“Se viene poniendo la casa en orden”
El vicepresidente de la Junta Departamental, edil Jonnathan Aramburo, evaluó los primeros seis meses de gestión de la Coalición Republicana destacando el trabajo de coordinación impulsado por el intendente Albisu y la necesidad de promover inversiones para generar empleo en el departamento.

Señaló que el inicio de la administración estuvo marcado por una situación organizativa compleja y conflictos sindicales, aunque sostuvo que gradualmente se avanzó en el ordenamiento interno y en decisiones clave, como la aprobación de una línea de crédito que permitió dar margen de acción a la Intendencia. Para Aramburo, uno de los principales hitos de esta etapa ha sido “poner la casa en orden”, en paralelo al proceso de discusión del nuevo presupuesto departamental.
En el plano político, indicó que la oposición se encuentra fragmentada, aunque reconoció acuerdos legislativos puntuales que permitieron aprobar iniciativas relevantes. También destacó la estrategia del Ejecutivo de promover al departamento a nivel nacional e internacional para atraer inversiones, entendiendo que la generación de empleo es uno de los principales desafíos.
Finalmente, afirmó que la administración apuesta a posicionar a Salto como destino turístico, educativo y productivo, y confía en que, con el financiamiento aprobado y un presupuesto ambicioso, se podrán concretar mejoras en infraestructura y desarrollo en los próximos años.





