El escenario político de Salto atraviesa horas de extrema agitación y sospechas cruzadas. Mario Furtado, coordinador de la bancada de ediles del Frente Amplio, estuvo muy activo con una serie de acusaciones que sacuden los cimientos de la administración departamental. A través de sus redes sociales y en el programa Ver Para Creer de Canal 5, el dirigente denunció la existencia de un «foco de corruptos» que, según sus palabras, asesoran al intendente y condicionan las decisiones públicas en beneficio de un reducido grupo de empresarios.

El fantasma de un lobby empresarial
Furtado no utiliza eufemismos al describir lo que considera un esquema de favores instalados en la comuna. El edil asegura que existe un lobby que maneja los hilos de la política local, comparando la situación con casos de corrupción regional de gran escala. «Entonces yo ya empecé de alguna manera a anunciar, quizás dentro de unos años más esto va a ser más todavía si no logramos pararlo». Según el coordinador frenteamplista, las licitaciones de la Intendencia están bajo la lupa por la reiterada adjudicación a una misma empresa, lo que posterga a otras firmas, salteñas incluso, con los mismos derechos.
La preocupación de Furtado radica en el condicionamiento de la gestión pública por parte de intereses privados. El dirigente sostiene que estas prácticas, que antes se hablaban entre líneas, hoy se realizan a «cara descubierta«. En sus publicaciones, incluso menciona nombres de fantasía de empresas “con nombres de cerros” sugiriendo que detrás de estas estructuras se esconden los mismos actores que «se la llevan en bolsos« ante la pasividad de los organismos de control.
Licitaciones bajo sospecha y falta de transparencia
Uno de los puntos más críticos de la denuncia apunta directamente a la transparencia en los procesos de compra. Furtado cuestiona que, en llamados públicos recientes, como los destinados al corte de césped, se hayan desestimado ofertas económicamente más ventajosas para favorecer a la empresa de siempre. «¿Quién asegura que ahí adentro no hay alguien que esté digitando eso?», se pregunta el edil, insinuando que la oficina de Jurídica ya no actúa como el freno que representaba en administraciones anteriores.
El legislador departamental afirma tener pruebas contundentes y «balas guardadas« para el momento oportuno. Para Furtado, el actual intendente se encuentra influenciado por asesores que, en el pasado, fueron sus principales detractores. Esta supuesta red de influencias no solo afectaría la economía del departamento, sino que también intervendría en las internas de los partidos políticos, beneficiando a algunos dirigentes mientras se intenta ensuciar la imagen de otros.
Un llamado a la fuerza política nacional

Ante la gravedad de los hechos relatados, el coordinador de bancada hizo un llamado a las autoridades nacionales del Frente Amplio. Furtado solicita que «no dejen solos a los dirigentes« de Salto y que se ponga el foco en lo que ocurre en el departamento. Según su visión, existe un temor generalizado entre otros políticos que ven la situación pero no se animan a hablar por miedo a las represalias o complicaciones personales.
La denuncia también alcanza a los organismos de contralor como la DGI, el BPS y la Junta de Transparencia y Ética Pública (JUTEP). Furtado les exige que «dejen de dormir la siesta« y comiencen a investigar los aportes y la legalidad del proceso en el que las empresas ganan las licitaciones más importantes. Para el edil, la situación es clara: se está beneficiando a unos pocos mientras el ciudadano común debe luchar diariamente para cumplir con sus impuestos.
La renuncia de Eduardo Varela y la fractura interna
En medio de este clima de denuncias, el Frente Amplio local sufrió una nueva baja. El edil Eduardo Varela presentó su renuncia formal a la fuerza política este miércoles. Varela, que ya había sido apartado de la bancada tras votar a favor de una línea de crédito solicitada por el intendente Albisu —desoyendo el mandato de la Mesa Política—, oficializó su salida mediante una carta dirigida a Luis Alonso, presidente de la fuerza a nivel departamental.
En su misiva, Varela fundamenta su decisión en un «profundo proceso de reflexión personal« y denuncia haber sido objeto de una «clara persecución interna«. El ahora edil independiente sostiene que fue excluido de los ámbitos de actuación en la Junta por disposición del coordinador de bancada —el propio Furtado—, sin derecho a réplica y sin que se aplicaran los procedimientos disciplinarios correspondientes. «Lo sucedido se asemejó más a una sanción de hecho, carente de garantías», sentenció Varela en su escrito.
El Frente Amplio se reorganiza de cara al futuro
Consultado sobre esta renuncia, Mario Furtado fue tajante al afirmar que la decisión de Varela era algo esperado. Según el coordinador, el edil «nunca se sintió como parte del Frente Amplio« y la gota que colmó el vaso fue su apoyo al fideicomiso. Furtado defendió la quita de confianza a Varela y a otros ediles que no acataron la decisión orgánica, asegurando que su rol es cumplir con lo resuelto por la mesa política.
A pesar de las tensiones y la pérdida de representantes en la Junta, Furtado se muestra optimista sobre el futuro de su partido. Niega que el Frente Amplio esté «herido o moribundo» y recuerda que la fuerza ya ha superado procesos de deserciones similares en el pasado. «Creo que en el 2030 volvemos», vaticinó, señalando que el actual gobierno de coalición sufrirá un gran desgaste por el endeudamiento y la falta de obras concretas en estos meses de gestión.




