ACAS criticó a organizadores y especialistas de un encuentro internacional sobre el Acuífero Guaraní por no convocar a organizaciones sociales ni permitir un verdadero intercambio sobre el estado del reservorio.
Cuestionan a especialistas y autoridades por dar vision parcial sobre realidad del Acuífero Guaraní

La Asociación Civil Ambientalista de Salto (ACAS) expresó duras críticas hacia los organizadores y especialistas que participaron en un encuentro internacional sobre el Acuífero Guaraní realizado en la sede Salto del Centro Universitario Regional (Cenur) de la Universidad de la República.
La presidenta de la organización, Adriana Conti, sostuvo que el evento presentó una visión «parcial» de la situación del reservorio de agua dulce y cuestionó la falta de participación de la sociedad civil, de la prensa y de las organizaciones vinculadas a la protección ambiental.
Según explicó Conti a EL PUEBLO, la actividad reunió a representantes de Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay para presentar los avances de dos proyectos internacionales respaldados por organismos como UNESCO, CAF y otras instituciones vinculadas a la gestión del Acuífero Guaraní.
Sin embargo, para ACAS, el desarrollo de la jornada dejó más interrogantes que respuestas.
«Se mostró una realidad que no es la que vivimos»
La dirigente ambientalista señaló que durante las exposiciones se afirmó que miles de personas habían sido consultadas sobre la situación del acuífero y que existía un amplio consenso respecto a que el recurso hídrico está siendo utilizado de manera sustentable. «Esa no es la realidad», afirmó.
Conti sostuvo que ni ACAS, ni otras organizaciones ambientalistas, ni las Comisiones de Cuenca fueron convocadas para participar del proceso previo de consultas. «Nos enteramos prácticamente de casualidad. Tampoco fue convocada la prensa y recién cuando recibimos información muy fugaz tratamos de difundirla por nuestras redes para que otras personas pudieran asistir», indicó.
La presidenta de ACAS manifestó que al finalizar la presentación, junto a representantes de pueblos originarios de Tacuarembó y al profesor Pablo Díaz Esteves, docente e investigador de la Universidad de la República, plantearon públicamente su desacuerdo con la forma en que se había desarrollado el encuentro.
Reclaman un verdadero espacio de participación
Conti afirmó que los integrantes de ACAS se habían inscripto previamente mediante un formulario oficial, por lo que esperaban contar con un espacio para formular preguntas o realizar observaciones.
«No hubo intercambio. Terminó la presentación y prácticamente se dio por cerrada la actividad porque las autoridades tenían previsto continuar con otra agenda», cuestionó.
Para la organización ambientalista, un encuentro de estas características debía contemplar la participación activa de organizaciones sociales, investigadores independientes y actores territoriales vinculados al cuidado del agua.
«Una instancia internacional de esta importancia no puede limitarse únicamente a exposiciones técnicas sin abrir el debate», señaló.
Forestación y descenso del nivel de las aguas
Uno de los principales cuestionamientos planteados por ACAS refiere al impacto que, según la organización, está teniendo el avance de la forestación sobre los recursos hídricos.
Conti sostuvo que la expansión de las plantaciones de eucaliptos y pinos ha provocado un descenso en el nivel de los acuíferos y de numerosos pozos utilizados por productores rurales.
«La forestación ocupa más de un millón de hectáreas y conocemos el enorme consumo de agua que tienen estas especies. Hay productores que han visto disminuir el rendimiento de sus pozos y eso forma parte de una realidad que no puede ignorarse», expresó.
Indicó además que la organización basa sus afirmaciones en estudios elaborados por distintos investigadores y especialistas nacionales, que advierten sobre modificaciones en la disponibilidad del recurso hídrico.
Monitoreo de nuevos pozos
Durante la actividad también se anunció la incorporación de dos nuevos pozos de monitoreo del Acuífero Guaraní en la región uno ubicado en el Club Remeros y otro que se suman a una red de aproximadamente 35 puntos de control distribuidos en los cuatro países.
Si bien Conti valoró la importancia del monitoreo científico, consideró que estas acciones deben ir acompañadas por mayor transparencia y participación ciudadana.
Preocupación por el hidrógeno verde
La presidenta de ACAS manifestó además inquietud por los futuros proyectos vinculados a la producción de hidrógeno verde.
Según explicó, algunas de las iniciativas previstas implicarán la extracción de agua directamente del Acuífero Guaraní, particularmente en la zona de Tambores, mientras que otras utilizarán agua del río Uruguay.
«Todas las aguas están conectadas. Lo que ocurra en un sistema termina repercutiendo en otro. Además, la recarga natural de los acuíferos no se está produciendo con la rapidez necesaria», sostuvo.
«El agua no es infinita»
Como mensaje final, Adriana Conti convocó a la ciudadanía a involucrarse activamente en la defensa del principal reservorio de agua dulce de la región.
«El Acuífero Guaraní está debajo de nuestros pies y es una reserva estratégica para las futuras generaciones. El agua no es un recurso infinito. Si no la cuidamos hoy, mañana será demasiado tarde», afirmó.
Desde ACAS reiteraron la invitación a que más ciudadanos se sumen a las organizaciones que trabajan en la defensa del ambiente y reclamaron que las decisiones sobre un recurso considerado estratégico para el país se adopten con mayor transparencia, acceso a la información y participación efectiva de la sociedad civil.






