Ferro Carril 1 Río Negro de San José 0

A ver si nos entendemos. El fútbol, el de verdad, el que uno va a buscar una tarde de domingo al Dickinson y la ilusión colgada del alambrado, a veces se empeña en retacearnos el lirismo. Se nos vuelve esquivo, opaco, discretón. Se nos llena de precauciones, de pizarras, de ese libreto moderno donde el riesgo de perder a veces cotiza más alto que la audacia de ganar.
Y así fue la tarde. Vamos a no mentirnos. Un partido a media luz, con más sombras que luces en la creación, donde la pelota iba y venía como buscando un destino que nadie terminaba de diseñar.
Río Negro insinuó algo de entrada, un amague de prolijidad que se estrelló en el travesaño tras aquel disparo de Calzada, y después… la nada misma. El bostezo. Ferro intentó contestar con ese mano a mano de Tabarez que se diluyó en las manos de Long, pero el primer tiempo se nos fue entre las manos como agua de pozo: frío, chato, sin alma.
Pero el fútbol, que es sabio y tiene esa lógica de campito que la táctica jamás podrá sepultar, guarda siempre un as en la manga.
En el segundo tiempo, el técnico movió las piezas, buscó el tablero, intentó encender los motores. Y Ferro, sin que le sobrara vuelo, empezó a pisar con otra actitud. Se plantó con la consistencia del que sabe lo que quiere, del que muerde en cada sector y, sobre todo, del que mantiene el arco en cero como un dogma sagrado. Equilibrio, que le dicen.
Y entonces, a los 27 minutos, llegó la caricia. El tiro libre. El momento donde los pizarrones se queman y aparece la jerarquía del hombre. Fabio Rondán se paró frente a la pelota, la miró, y con la pureza que solo tienen los elegidos, metió un derechazo magistral que se colgó en el ángulo del arquero. Un golazo que tuvo sabor a sentencia.
Un golazo que desmoronó la estantería de la visita, dejándola sin respuestas anímicas ni futbolísticas.
No gustó el partido, es cierto. Tuvo demasiadas penumbras estratégicas. Pero Ferro tuvo el oficio, la solidez y la pizca de rebeldía necesaria para marcar la diferencia. Ganó 1 a 0. Avanzó a semifinales. Está entre los cuatro
mejores del Interior y ahora espera Libertad de San Carlos.
Porque al final de la jornada, cuando el sol se esconde y la gente se va masticando el comentario por la avenida, queda una sola verdad flotando en el aire: en el fútbol de los dientes apretados, a Ferro le alcanzó con su mística y ese tiro libre colgado del ángulo para seguir soñando despierto. O algo más que soñar.
Para el archivo de la memoria

Minuto 21 (1T). Alerta en el arco de la franja. Un remate de Maximiliano Calzada reventó el travesaño. Fue la única aproximación con peligro real del equipo cebrita.
Minuto 44 (1T). Clarísima para Ferro. Una notable habilitación de Javier Quintero dejó a Natanael Tavarez cara a cara con el golero Long, pero el delantero resolvió mal.
Minuto 27 (2T) | ¡GOL DE FERRO!: Tiro libre impecable ejecutado por Fabio Rondán. La pelota se coló directo en el ángulo del arquero Long, que solo pudo mirar.
El balance táctico: Fue un partido discreto, opaco y con «pocas luces» desde lo creativo. Río Negro arrancó un poco más saludable pero sin peso arriba. En el complemento, los cambios de Emilio Silva le dieron otra consistencia a Ferro, que arriesgó un poco más.
La solidez como bandera.
Aunque ofensivamente el equipo estuvo más limitado que en otras tardes, Ferro mantuvo el equilibrio perfecto en todas sus líneas y volvió a terminar con el arco en cero.
La reacción del rival. Tras el gol de Rondán, Río Negro sintió el impacto como una sentencia; quedó golpeado anímicamente y no tuvo respuestas estratégicas para revertir la historia.
Lo que se viene: Semifinales. Con este 1-0, Ferro Carril ya está en la penúltima llave de la Divisional A de la Copa de Clubes OCA. Ahora toca armar las valijas y planificar la estrategia, porque el próximo rival en semifinales será Libertad de San Carlos.
Así pasó

Campo de juego. Parque Ernesto Dickinson. Partido jugado ayer, domingo 12 de julio. Segundo juego por Cuartos de Final de OFI. Árbitro central: Rodolfo Rivero (BIEN). FERRO CARRIL de Salto (1)- Leonardo Fagúndez; Diego González, Michell Palacio, Hernán Barros, Mauro De Mora (Edinson Echagüe); Rodrigo Ezequiel Martínez, Franco Sebastián Silva (Fabio Andrés Rondán), Javier Quintero (Franco Pinto), Nahuel Machado; Natanel Tabárez (Brian Pertusatti), SantiagoFalcón (Dalton Bueno). Director Técnico: Paulo Emilio Silva. Ayudante Técnico: Luis Alberto Avellanal.
RÍO NEGRO de San José (0)- Bernardo Long; Travieso (Cardozo), Martínez, Maximiliano Martínrez, Braian De León; D. Martínez, Maximiliano Calzada, Kévin Torena, Bentancoiur; Matías Soto (Joaquín González), Cristian Alba. Director Técnico: Ricardo Machado. GOL: 27′ del segundo tiempo, Fabio Andrés Rondán (FC). EL MEJOR DE LA CANCHA: Javier Quintero-Michell Palacio-Nahuel Machado.
EL MEJOR DE RÍO NEGRO DE SAN JOSÉ: Kévin Torena.






