De Nacional, de Ceibal, de mañana

El primer chico en el Parque Juan José Vispo Mari dejó la balanza inclinada a favor de los tricolores. Con el 1 a 0 en la ida, las cartas sobre la mesa de cara a la revancha muestran dos realidades opuestas:
A Nacional le basta con el empate. Una igualdad por cualquier marcador le asegura el boleto directo a la siguiente secuencia del torneo nacional.
Ceibal está obligado a ganar: Solo la victoria le sirve al equipo ceibeño. Cabe recordar que, en caso de paridad en puntos y diferencia de goles al término de los 90 minutos de este sábado, la historia se resolverá sin escalas desde el punto penal.
EL MOMENTO DE LOS DOS
Nacional: Consolidación y Búsqueda El bolso llega con una madurez colectiva que, a determinados niveles, parece otorgarle una luz de superioridad en el balance previo. Sin embargo, no se trata de un equipo estático: el ciclo de Miguel Ángel Márquez al frente de la dirección técnica transita una etapa de permanente búsqueda y afinación, intentando consolidar la mejor versión futbolística del equipo en el momento de mayor exigencia.
LAS DUDAS Y LA OBLIGACIÓN DEL GOL
En la vereda de enfrente, el campamento de Martín Barreto vive horas de definiciones. El funcionamiento en el primer partido dejó un sabor a mitad de camino, fundamentalmente porque el gol faltó a la cita. El cuerpo técnico resolverá los 11 titulares este viernes, con una lupa puesta en la ofensiva: Santiago Pintos o Facundo Trinidad. Uno de los dos será el encargado de robustecer el volumen de ataque de un Ceibal que necesita encender las alarmas en el área rival desde el pitazo inicial. Está situado por la necesidad. Eso no es materia de discusión.
EL FACTOR EMOCIONAL
En estas instancias, la teoría y la táctica a menudo se ven desbordadas por los aspectos psicológicos y emocionales. Si bien Nacional llega con ese hándicap de la ventaja y una estructura sólida, esto de ninguna manera significa desalentar las chances legítimas de un Ceibal herido pero de pie. No hay favoritos lógicos cuando lo que se juega es la vida o la eliminación en el interior.
A LA CANCHA
Sábado 11 de julio.
Campo de juego: Parque Ernesto Dickinson.
Hora de comienzo: 16.
Partido de vuelta. Octavos de final. Copa de OFI.
Divisional «B».
Nacional vs Ceibal.
Árbitro central: César Arrué (Liga de Fútbol de Soriano).
(Foto: Matías Trindade, sitio oficial de Nacional Fútbol CLub)
¿El favoritismo de la regularidad?

La estadística arroja una radiografía muy clara de cómo llegaron a este cruce eliminatorio. Ambos ingresaron de forma directa a la fase de grupos, por lo que su recorrido previo consta de los 6 partidos de sus respectivas series, a los que se suma el duelo de ida disputado en el Vispo Mari (7 partidos en total para cada uno).
Nacional barrió en el Grupo A de forma invicta, acumulando 16 puntos (5 ganados, 1 empatado, 0 perdidos, con 27 goles a favor y solo 4 en contra), a lo que suma su reciente victoria 1-0 en la ida con el gol de tiro libre de Agustín Suárez. Por su parte, Ceibal clasificó en su respectiva serie y viene de dejar por el camino a Sportivo Yí de Durazno en la fase previa con un global ajustado, antes de caer en el primer chico ante el tricolor. Nacional se posiciona como el favorito teórico. Las razones son cuantitativas y cualitativas:
Arrastra un invicto perfecto en el torneo.
Ostenta un promedio de gol altísimo y una valla sumamente invulnerable (solo 4 goles concedidos en 7 presentaciones).
Cuenta con la enorme ventaja estratégica y psicológica de saber que dos de tres resultados posibles este sábado (ganar o empatar) lo depositan en la siguiente ronda.
La estadística marca el camino recorrido, pero no el destino final. Ceibal está acostumbrado a los climas de tensión, y la diferencia es de apenas un gol. Si Martín Barreto logra ajustar las piezas para que la propuesta ofensiva reaccione y encuentre el gol que le faltó en la ida, esa brecha estadística puede diluirse. Nacional llega con el favoritismo de la regularidad y los papeles, pero la paridad emocional de la llave mantiene el desenlace en un absoluto equilibrio.
Ese tiempo de campeón
Las 13 copasen las vitrinas

Se trata desde EL PUEBLO, de repasar las vitrinas de cada club en el círculo de privilegio. Lo que han ganado. Un ejercicio que no viene mal.
Club Atlético Ceibal: 7 veces Campeón Salteño
El equipo ceibeño ostenta 7 títulos de Primera División en su historial, irrumpiendo con fuerza en la década del 90 y sumando consagraciones con una marca registrada de enorme arraigo popular. Sus años de gloria fueron:
1994, 1995 y 1996 (El recordado tricampeonato que marcó su época dorada)
2002
2006
2013
2022 (Su última gran estrella local, obtenida en una recordada definición por penales ante Universitario en el Dickinson)
Nacional Fútbol Club: 6 veces Campeón Salteño
El tricolor del barrio Cerro cuenta con 6 títulos Salteños en la Divisional «A», habiendo dejado su huella en distintas etapas del siglo XX y sumando conquistas en el nuevo siglo. Sus campeonatos se registraron en los años:
1935
1943
1957
1958 (Su único bicampeonato histórico en el fútbol local)
2010
2015
Un dato que engrandece el cruce: cuando se enfrentan Ceibal y Nacional, se cruzan nada menos que 13 títulos Salteños de la máxima categoría, lo que explica por qué esta llave del Campeonato del Interior de la Divisional B se vive con la misma intensidad, el rigor y la carga emocional de una auténtica final de Primera. Lo de mañana, claramente, no es un partido más.






