
A Mercedes para traer la Copa
En las puertas del último compromiso del año, la selección Sub-18 de Salto se prepara para disputar una verdadera final. El próximo domingo, el escenario será el Estadio Luis Köster de Mercedes, en Soriano, donde el equipo dirigido por Wilson Cardozo llegará con una ventaja de 2 a 0 conseguida en el partido de ida, disputado en el Estadio Ernesto Dickinson.
Esa diferencia le otorga cierto margen, pero lejos está de significar tranquilidad. En este tipo de definiciones, cada encuentro tiene su propia historia, y Salto es plenamente consciente de que no se repetirá el trámite del primer partido. Aquella noche, el elenco naranjero supo imponer condiciones y marcar una diferencia importante, pero ahora el contexto será otro, con un rival que se hace fuerte en su casa y que ha demostrado carácter para revertir situaciones adversas.
El conjunto de Mercedes no solo buscará descontar la serie, sino que además llega con argumentos que lo respaldan. Su reciente victoria por 4 a 0 ante una selección tan competitiva como Maldonado es una clara muestra de su potencial, especialmente cuando juega ante su gente. Se trata de un equipo resiliente, que no da una pelota por perdida y que luchará hasta el último minuto por quedarse con el título.
Del otro lado, Salto también tiene lo suyo. Ha sabido construir una campaña sólida, mostrando personalidad tanto de local como de visitante. No le ha pesado salir de casa; por el contrario, ha sabido hacerse fuerte en escenarios complicados, con antecedentes recientes que lo avalan, como sus presentaciones en Paysandú y Young, además de lo realizado en la primera fase de la Copa Nacional.
Wilson Cardozo y su plantel conocen cada detalle de lo que está en juego. Saben que deberán sostener la concentración, manejar los tiempos del partido y, sobre todo, no confiarse. La ventaja es importante, pero no definitiva.
La previa invita a pensar en un partido intenso, cargado de emociones y con todos los condimentos de una gran final. Porque más allá de los 90 minutos, lo que estará en juego es la posibilidad de escribir una página dorada en la historia del fútbol juvenil de Salto. Un último esfuerzo, un último paso, para alcanzar la gloria.





