La amistad ha sido desde los tiempos inmemoriales un bien preciado y de acuerdo a las expresiones de Pastor Dave “los antiguos hablaban de la amistad como el ideal más elevado. En la actualidad las circunstancias nos han llevado a adoptar una actitud vital con un perfil más individualista y nos vamos aislando cada vez más.
El paradigma social imperante hace que las relaciones humanas sean más y más complejas – y ni que hablar – el contexto mundial de pandemia nos ha sumido en la virtualidad de forma tal que nos cuesta salir de esa aparente zona de confort y volver a socializar se ha convertido en un proceso desafiante
Los antiguos creían que la amistad era esencial para la existencia. Aristóteles afirmó que todo el sistema político se construyó a partir de esta única idea: que los hombres pueden ser amigos. Otros insistieron en que los amigos eran la mayor bendición.
Platón concebía a la amistad como “un lazo entre almas que persiguen un ideal”. La amistad es aquel vínculo que permanece aún haciendo frente a dificultades y diferencias.
Lo que no podemos dudar es que la amistad es un sentimiento que nos complementa, fortalece y nos permite cultivar el arte de compartir.
Cuando la amistad es real no importan ni la distancia ni el tiempo, cada anédota podrá ser recordada una y otra vez sin perder vigencia… un lugar donde siempre podremos sentirnos mágicamente libres.
María Fernanda Ferreira Irrazábal




