Uruguay conmemoró el 1° de mayo entre avances laborales y nuevos desafíos como empleo precario, salarios y defensa de derechos históricos.

Dra. Florencia Rivas
Segunda vicepresidente
Edila Departamental
Bancada CORE
1° de Mayo, un balance de la fuerza laboral en un mercado en constante transformación.
Uruguay conmemora un nuevo Día Internacional de los Trabajadores, hablamos de un día importante, un feriado no laborable, que mas allá de significar un día de descanso, reafirma una histórica tradición de lucha iniciada con la ley de 8 horas en 1915.
Es también un día de reflexión, el que sirve para evaluar los nuevos desafíos del mercado, desde el aumento del salario mínimo, hasta la necesidad de generar empleo genuino frente al aumento de trabajos zafrales y precarios.
Cada primero de mayo, no representa solamente una pausa, sino un homenaje al motor más vital del país, su gente. Este día, nos invita a mirar hacia atrás para entender el presente. Desde aquella ley de las 8 horas hasta la protección de los trabajadores rurales y domésticos, la identidad uruguaya, se ha forjado al calor de derechos que hoy parecen naturales, pero que nada mas y nada menos son el fruto de décadas de resistencia y diálogo social.
Debemos reconocer a todas aquellas personas que día a día, con su esfuerzo, no se cansan de construir el país en el que hoy vivimos. Uruguay, fue pionero en lograr muchos derechos que hoy tenemos los trabajadores, y de los que hoy podemos gozar. Un país que no espera, cuando se creó la ley de las 8 horas, en aquél entonces, se decía que el día debía dividirse en tres, ocho horas para trabajar, ocho horas para dormir y ocho horas “para ser personas”, en esta última, entra el concepto de disfrutar de la familia, el estudio o el descanso. Esa idea de que el trabajador no es una máquina es el cimiento de nuestra democracia.
¿Por qué son importantes los derechos laborales y por qué cuidarlos?
Los derechos laborales, son importantes porque garantizar la paz social, tener condiciones justas de trabajo construye una población más estable, más justa y una sociedaddonde reina el respeto y disminuyen los conflictos. Al final de la lucha, no es solamente defender una posición laboral, sino que se trata de salvaguardar el futuro de los que quedan.
Estamos ante una red de derechos laborales, que actúan como garantía de dignidad y justicia social. Cuando hablamos de garantías, hablamos de que los derechos laborales permiten el derecho al descanso y al ocio, garantizan una remuneración justa, al establecer un salario mínimo y el pago de otros beneficios, también y no poco importante, garantizan el descanso y la recreación.
Al realizar un homenaje reconociendo este día, como “el día del trabajador”, es valorar el esfuerzo y el tiempo de todos los trabajadores de la sociedad, que cada uno desde su lugar, ayuda a que el país continúe creciendo y desarrollándose.
Al celebrar este día tan especial, estamos renovando un compromiso con las futuras generaciones, ese compromiso de cuidar la herencia que tanto nos costó, esa herencia de respeto y justicia, para que nadie tenga que trabajar bajo condiciones que no sean dignas.
Recordar este día es abrazar nuestra identidad como pueblo trabajador, los uruguayos se definen por la cultura del esfuerzo, pero también por la firmeza y seguridad de saber que sus derechos son sagrados.
Que este primero de mayo, sirva para renovar con mas fuerzas el orgullo de ser parte de esta historia, celebrando no solo lo que hacemos, sino lo que somos, una sociedad que pone la vida y la dignidad del trabajador por encima de todo.
Porque detrás de cada obra, hay un gran trabajador, feliz día a quienes construyen nuestro Uruguay de cada día.
¡Arriba los que luchan!







