Juan De los Santos suma 4 amarillas

Salto en mayores tiene un dolor de cabeza menos

Sucedió en el segundo tiempo que jugaron en el Parque Dickinson, Salto y Maldonado, en el marco del partido de ida, para determinar quién de los dos es el Campeón del Interior. Tras una sanción del árbitro central, Gonzalo De León, en favor de Salto, Juan De los Santos (foto) reaccionó para reclamar, no se sabe qué. A partir de esa actitud de lateral salteño, la tarjeta amarilla en manos de De León. En un primer momento e incluso al paso de las horas, se especificó que De Los Santos habían totalizado CINCO TARJETAS amarillas. Tras ello, se rectificó el apunte informativo: definitivamente son CUATRO, por lo cual será uno más entre los 11 que despuntarán al juego del sábado en San Carlos. Por lo tanto, un dolor de cabeza menos para Rony Costa, que no podrá incluir a Nicolás Cáceres, expulsado en la incidencia previo al penal que determinó la agónica victoria de Maldonado.

RICHARD PARA VOLVER

Como contrapartida, la selección recupera un defensa: Richard Rodríguez. El ahora jugador de Ferro Carril había sumado cinco amarillas, por lo que cumplió el partido automático de sanción. Queda en claro y desde la lógica la composición del sector defensivo en cuatro casos: Nicolás Sánchez, Juan Gabriel de los Santos, Junior Rodríguez y Richard Rodríguez. Cabe preguntarse: Richard como zaguero o lateral izquierdo. Si es lateral izquierdo, la permanencia de Ignacio «Nacho» Bueno. Tampoco habría que descartar la opción delzaguero argentino Alexis Rodríguez, el del último penal frente a Río Negro en el Parque Liebig’s en la noche del avance a la final del Campeonato del Interior.

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VARGAS, ALVEZ DA SILVA, ARBIZA…

Llegarán las sesiones de fútbol en la semana para el seleccionado o el trabajo en bloques. Es obvio que las correcciones no pueden faltar, después de un nivel de producción al margen de eficacia. Sobre todo en materia ofensiva, Salto tradujo complejidades, sumado a un penal malogrado. Agustín Alvez Da Silva está en condiciones de reaparecer. La interrogante aletea: siendo titular, el que va al banco de espera es Nicolás Arbiza….o no. Más allá de la situación generada en torno al penal, Nicolás fue de los que más persistió en esos metros finales. Mientras Javier Vargas está obligado al reencuentro con el gol, tras sumar siete partidos sin convertir. Su último gol fue en el partido de vuelta por semifinales del Campeonato del Litoral Norte, cuando Salto se impuso 3 a 1 en el Dickinson. Es natural suponer: si Vargas reconquista su criterio goleador, el incremento de la chance salteña superará la ilusión, para transformarse en cuestión posible.


Carlos Cabillón entre nosotros: «Soy un técnico de fútbol, no un mago»

«Yo quiero que Salto sea el campeón del Interior, porque me siento un hombre del litoral». Carlos Fernando Cabillón, tiró el pensamiento sobre la mesa, algunos minutos antes del partido entre Salto y Maldonado, por el partido de ida final. Por estos lares «naranjeros» al Director sanducero no le faltan afectos, sobre todo con jugadores de su tiempo. «El hecho es que en Salto siempre me han tratado bien y dos por tres cuando puedo, estoy entre ustedes. Siempre estoy con lo mismo: esto es lo que te deja el fútbol y reencontrarme siempre con este fenómeno es un placer en sí mismo».

El DT alude a Elbio Hernández, con quien compartió un mismo equipo: Central de Montevideo (antes de la fusión). «Cubilla» ya era parte del elenco palermitano, cuando llegaron Carlos Fernando Cabillón y Juan Ramón Silvera. Imposible renegar del análisis, lo producido por Paysandú y ese final en penumbras, que implicó la eliminación del Campeonato del Interior.

 «A nivel de selección somos parte de un recambio de generación y de hecho en este último ciclo incorporamos 14 nuevos jugadores. Algunos de ellos, sin roce a nivel de partidos interdepartamentales, ya sea a nivel de combinado como de clubes. Cuando los dirigentes de la Liga me hablaron, les fui concreto: soy un técnico de fútbol, no un mago. Lo mío es trabajar para que la idea prospere, pero tampoco es de un día para el otro si de la respuesta se trata»


Saladero, el de la punta en la «B»: ¿El destino marcado o un liderazgo a prueba?

El fútbol de la Divisional B en Salto no suele dar tregua, y tras cumplirse las primeras cinco fechas, la tabla de posiciones arroja una certeza numérica que sacude el tablero: Saladero manda en soledad con 12 unidades. En un torneo donde la paridad suele ser la moneda corriente, ver a un equipo despegarse con tal determinación obliga a un análisis. Pregunta puntual: ¿estamos ante el candidato natural al primer ascenso o es apenas un inicio furioso con combustible limitado?
EL PESO DEL OFICIO
Uno de los argumentos más sólidos que sostiene este presente de Saladero es el oficio individual. No es un equipo que dependa exclusivamente de la inspiración colectiva; posee una columna vertebral donde, en al menos la mitad de sus piezas, se percibe esa experiencia necesaria para manejar los tiempos de la «B». En esta categoría, saber cuándo acelerar y cuándo «enfriar» el trámite vale tanto como un sistema táctico aceitado.
EL FACTOR DESEQUILIBRIO
Si el orden y el oficio son los cimientos, la contundencia es el techo de esta estructura. Saladero cuenta hoy con dos nombres que están marcando la diferencia en el área rival: Leonardo Ferrari y Benjamín Albín.
Tener dos goleadores con capacidad de desnivelar no es un lujo habitual. Esta «doble amenaza» complica cualquier planteo defensivo, ya que neutralizar a uno implica liberar espacios para el otro. Son, en definitiva, el argumento más pesado para explicar por qué el equipo hoy mira a todos desde arriba.
EL EXÁMEN DE SAN EUGENIO
Sin embargo, el fútbol de ascenso no permite festejos anticipados. En el horizonte inmediato asoma San Eugenio. Es un «examen caliente», un duelo de esos que miden el temple del líder. San Eugenio sabe que bajar al puntero es la forma más rápida de reinsertarse en la conversación por el ascenso y, sobre todo, de sembrar dudas en el campamento rival.
Si bien el resultado del próximo domingo no será definitivo —queda mucho camino por recorrer y la Divisional B es experta en giros dramáticos—, una victoria de Saladero consolidaría su estatus de candidato a vencer.
CONCLUSIÓN
Saladero ha hecho los deberes. Tiene los puntos, tiene el oficio y tiene el gol. El cartel de favorito ya lo lleva colgado; ahora le toca la parte más difícil: convivir con la presión de ser el equipo al que todos quieren derrotar. Por ahora, el camino al círculo de privilegio parece tener un color predominante, pero la prueba ante San Eugenio dirá cuánto de este liderazgo es invulnerable. Una prueba especial. O muy especial.

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