“En la pandemia actual, cursar afecciones sin control, aumenta el riesgo de desarrollar infecciones muy graves”

10 de mayo día Mundial de Lupus – Con el Dr. Gaspar Catalá Especialista en Lupus

En la semana del 10 de mayo, creímos importante poder acercarles un valioso informe elaborado con un especialista de lujo, el Dr. Gaspar Catalá, entregado estudioso de la enfermedad.
Una enfermedad rara por sus características, según los especialistas, pero crónica y muy dolorosa, siempre diferente en cada organismo.
Cada día, son más frecuentes los diagnósticos de una patología que hasta hace unos años, era desconocida en la sociedad. Donde eran éstos, un poco más difíciles de conseguir, además.
Se manifiesta mayormente en mujeres, entre los 25 y 55 años de edad, pero también algunos hombres, llegan a padecerla.


Consultado el Dr. Gaspar Catalá al respecto, quien siempre se encuentra dispuesto a brindarnos su conocimiento, nos menciona, que existen muchos tipos de lupus, afectando a muchos órganos:
“El sistema inmunitario está diseñado para combatir las sustancias ajenas o extrañas al cuerpo. En las personas con lupus, el sistema inmunitario se afecta y ataca a las células y tejidos sanos”, nos comienza diciendo.
¿Cuál es la causa?
Probablemente existen varios factores que contribuyen a la causa de esta enfermedad, aunque hasta hoy, es algo que se sigue investigando. Las investigaciones demuestran que los genes juegan un papel importante, pero los genes solos, no determinan quién padece de lupus.
¿A que le llamamos lupus?
El lupus, es una enfermedad crónica, inflamatoria, inmuno-mediada y de causa desconocida.
Sus manifestaciones clínicas son muy variadas, y pueden involucrar diversos sectores del organismo: articulaciones, piel, riñones, serosas (pleura, pericardio, peritoneo, articulares), sistema nervioso, hematológico, ganglionar, esplénico, hepático, pulmones, tubo digestivo, vasos, corazón, abortos recurrentes espontáneos.
Los síntomas de lupus
“Los síntomas son muy variables, porque abarca una gama muy amplia, que va desde presentaciones muy graves, por ejemplo con compromiso renal y/o neurológico y/o cardiovascular y/o hematológico, a otras con leves alteraciones cutáneas y dolores articulares.
Algunos de los síntomas más comunes son: Dolor o inflamación de las articulaciones.
Dolor de los músculos.
Fiebre inexplicable.
Sarpullido enrojecido, más a menudo en la cara.
Dolor de pecho al respirar profundamente.
Pérdida del cabello.
Dedos de las manos o de los pies pálidos o morados.
Sensibilidad al sol.
Hinchazón en las piernas o alrededor de los ojos.
Úlceras en la boca.
Hinchazón de las glándulas.
Cansancio.
Los síntomas menos comunes incluyen:
Anemia (una disminución en los glóbulos rojos).
Dolor de cabeza.
Mareo.
Sentimientos de tristeza.
Confusión.
Todos los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Al aparecer, se les llama brotes (o empujes), los que varían de moderados a fuertes, pero en cualquier momento pueden aparecer nuevos síntomas”.
¿Cómo afecta al organismo?
Puede afectar cualquier órgano o sistema, con distintos grados de gravedad.
Es temido el compromiso renal, pero sin embargo, si bien este es muy frecuente, la severidad del mismo y sus implicancias en el pronóstico y tratamiento son muy distintas. También así, con compromisos neurológicos, hematológicos, vasculares.
Uno muy frecuente es el cutáneo, que suele asociar foto-sensibilidad, que implica exacerbación con la exposición solar.
Úlceras,(llagas orales pequeñas no muy dolorosas).
Caída de cabello, que puede llegar a alopecia.
Un diagnóstico:
La demora en el diagnóstico puede ocurrir, porque la orientación de los síntomas al mismo, requiere experiencia clínica y conocimiento.
¿Existe un tratamiento eficaz para controlarla?
Lo bueno y deseable, es un diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado, ya que cuanto más rápido y mejor se logre controlar la afección, menos riesgos de complicaciones, medicación y una mejor calidad de vida.
Se dispone de una amplia gama de fármacos, que se debe adecuar a cada paciente, según la extensión y severidad de la afección.
Evaluando que órganos y sistemas afecta y con qué gravedad.
Se debe evitar la exposición solar, el estrés.
Se debe aconsejar respecto a eventuales embarazos, que serán exitosos y sin complicaciones si previamente la afección está debidamente controlada.
Y a veces, con medicación necesaria para evitar abortos espontáneos.
¿Con qué profesionales se recomienda una atención?
Siempre es conveniente que sea en conjunto, la constitución del equipo médico (multi, transdisciplinario), quien decida todos los pasos a seguir.
El paciente debe tener un médico de cabecera clínico, con experiencia y manejo de la afección e integrar diversas especialidades complementarias según la extensión lesional de la enfermedad.
Es por ello, que los diferentes síntomas del lupus deberán ser tratados por varios tipos de especialistas: Médico de cabecera, inmunólogos clínicos, dermatólogos, reumatólogo, nefrólogos, hematólogos, neurólogos, cardiólogos, y psicólogos.
El lupus como enfermedad
“El lupus y las enfermedades autoinmunes en general requieren tratamientos precisos que dominen la enfermedad en el grado más completo posible.
Las afecciones autoinmunes fuera de control, implican muchos aspectos negativos y riesgos adicionales:
Mala calidad de vida, con demanda de tratamientos sintomáticos que agregan riesgo y no controlan la afección:
Las afecciones en empuje sin control implican mayores riesgos de afectar otras estructuras que le confieren mayor gravedad: renales, neurológicas, cardiovasculares, hematológicas, pulmonares, entre otras.
Afecciones en empuje, complican la posibilidad de embarazos. Que en caso de ocurrir en ese estado, tiene altos riesgos de complicaciones.
Estas afecciones fuera de control, implican altos riesgos de arterioesclerosis y morbimortalidad: infartos de miocardio y ACV.
La resistencia a la insulina o síndrome cardiometabólico, se agrava notoriamente con una afección inmune inflamatoria descontrolada, lo cual aumenta aún más los riesgos vasculares.
Incluso en la pandemia actual, cursar afecciones sin control, aumenta el riesgo de desarrollar infecciones muy graves por la llamada “tormenta” de citocinas, con hipertrombicidad y compromiso multisistémico.
Un paciente con lupus y artritis reumatoide o con vasculitis, entre otras, sin controlar, el riesgo más grande, es cardiovascular.
Una mujer entre 35 y 55 años que tiene una enfermedad de este tipo sin controlar el riesgo de hacer infarto o hemiplejia, se multiplica por cincuenta, respecto a otra mujer de la misma edad que no padezca la enfermedad o que tenga la enfermedad controlada.
Otro riesgo es el deterioro renal. Esto también el médico lo tiene que medir.
Porque un paciente con una enfermedad autoinmune, puede tener una manifestación localizada.
Hay veces que la enfermedad viene lenta y a veces es súper evolutiva y el paciente, si el médico no toma las decisiones correctas en el tiempo necesario, en dos meses está en diálisis.
Y después no hay vuelta atrás.
A todo eso hay que evaluarlo con mucho cuidado.
Los objetivos del tratamiento:
1-Mejorar la calidad de vida. 2. Evitar los riesgos que tiene la enfermedad.
Lupus sin control, implica mayores riesgos de extenderse sumando compromisos, que agravan sus repercusiones y pronóstico”.
Una mejor calidad de vida:
«Si el diagnóstico es oportuno y se obtiene la remisión deseada, el paciente debe desarrollar una vida normal.
Es obligado reiterar las precauciones respecto a la exposición solar, las cuales en realidad hoy tienden a universalizarse: “Es muy importante que usted asuma un papel activo en su tratamiento”.
La clave para poder vivir con lupus, es estar informado acerca de la enfermedad y su impacto. El reconocer las señales de alerta antes de que ocurra un brote, le podrá ayudar a prevenirlo o hacer que los síntomas sean menos fuertes.
Muchas personas con lupus tienen ciertos síntomas justo antes de un brote, tales como:
Sentirse más cansado. Dolor. Sarpullido. Fiebre. Dolor de estómago. Dolor de cabeza. Mareo.
Otros consejos dependen de la presentación de cada paciente, como se mencionó para los embarazos.
Es importante, encontrar maneras de lidiar con el estrés provocado por el lupus. Conocido es que se trata de un agravante, pero a veces es casi imposible controlarlo y por allí puede desencadenar un brote.
Visite a su médico a menudo, aún cuando los síntomas no sean fuertes».
Por Mary Olivera

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