Ayer, 24 de septiembre, comenzaron los actos conmemorativos del bicentenario de la Batalla del Rincón, una de las acciones militares clave dentro del proceso de independencia oriental en 1825.
A dos siglos del histórico enfrentamiento, diversas agrupaciones patrióticas, entre ellas jinetes salteños, se preparan para participar en la Marcha del Bicentenario de la Batalla de Sarandí, una travesía ecuestre que se desarrollará en octubre y que unirá las ciudades de Fray Bentos y Sarandí Grande.
La iniciativa, impulsada por la Asociación Patriótica del Uruguay con el respaldo del Ejército Nacional y varias intendencias, propone no solo rendir homenaje a los próceres Fructuoso Rivera y Juan Antonio Lavalleja, sino también recrear el trayecto seguido por el ejército oriental durante la Cruzada Libertadora. Serán más de 270 kilómetros de recorrido, atravesando los departamentos de Río Negro, Soriano y Flores, con actividades culturales, fogones, charlas históricas y espectáculos tradicionales en los distintos puntos de acampe.
Uno de los participantes salteños será Ramón Rosconi, referente de una de las agrupaciones que dirá presente en esta marcha histórica. En diálogo con EL PUEBLO, Rosconi destacó la importancia de estos eventos y brindó detalles sobre la implicancia histórica de las batallas del Rincón y de Sarandí.
“El 24 de septiembre de 1825, o sea, estamos a 200 años, pocos orientales, solo 250, gauchos casi todos, que con coraje y valentía, haciendo la máxima utilización del terreno y de las horas de la noche, más las ganas de liberar nuestro suelo del poder extranjero, batieron al enemigo. Ese triunfo, que allá en los pagos de Rincón de las Gallinas, o de la rinconada de Haedo, el General Fructuoso Rivera vence a los brasileros. Ese acontecimiento tuvo un antes y un después en nuestra historia”.
Rosconi recordó que, tras esa victoria, el ejército patriota obtuvo un valioso botín que resultaría fundamental para el próximo paso de la campaña libertadora.
“Con esos 8 mil caballos que Rivera le quita a las fuerzas brasileras, permitieron el triunfo a los pocos días, el 12 de octubre, en Sarandí, y fue la batalla decisiva para la derrota de los brasileros, aunque ellos todavía no se retiraban de nuestro suelo. Pero fue contundente para la independencia del pueblo oriental”.
Sobre su participación en la marcha, Rosconi expresó con entusiasmo su compromiso con el rescate de la memoria histórica.
“En ese marco de festejos y de reconocimiento a estos hechos históricos, seré partícipe, como jinete, uniendo Fray Bentos, y específicamente haciendo también una quedada en el monolito, que recuerda esa batalla que recién mencionaba, tan importante de Rincón”.
La marcha se desarrollará entre el 4 y el 11 de octubre de 2025, culminando con los actos centrales del bicentenario de la Batalla de Sarandí, el día 12, en las inmediaciones de Sarandí Grande. La etapa final incluirá una recreación histórica del combate, con la participación de actores, jinetes y agrupaciones tradicionales.
“Después de 8 jornadas estaremos llegando a Sarandí Grande, lugar de la batalla también decisiva, donde con sable en mano y carabina en la espalda, aquella célebre frase, los orientales vuelven a derrotar a los brasileros. Y bueno, ahí participaremos también de la recreación de ese acontecimiento, el 12, y recién estaríamos retornando a Salto en hora de la tarde”.
Para Rosconi y quienes lo acompañan, esta participación no es solo un homenaje, sino una reafirmación del compromiso con la historia y la identidad nacional.
“Por lo tanto, orgulloso de poder participar en estos acontecimientos que reivindican la figura de nuestros próceres, de nuestros héroes, en especial en este caso la figura de Rivera al inicio, y de Lavalleja y Rivera conjuntamente en tan decisivas batallas”.
Con una mezcla de fervor patriótico y espíritu tradicionalista, la Marcha del Bicentenario de la Batalla de Sarandí se perfila como una de las actividades centrales del calendario conmemorativo del 2025, y tendrá entre sus protagonistas a representantes de Salto, que una vez más dirán presente en la reconstrucción viva de la historia oriental.





